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Este blog es una plataforma de comunicación que nace del Projecte Trèvol, cuyo objetivo es crear un foro de opinión sobre la integración real de las personas con discapacidad en el empleo.

martes, 20 de mayo de 2014

Responsabilidad social y discapacidad

La cara más abyecta de la responsabilidad social 


Autor: Mª Amelia Martínez Valls


Pasan los años, cambia la cultura y la sociedad, lo que no cambia es el ser humano y su exquisita capacidad para disfrazar de bondad, responsabilidad social y justicia lo que no es otra cosa que sacar tajada y hacer negocio a costa de los débiles y vulnerables.
Algunas empresas de nuestra comarca con la connivencia de algún que otro centro especial de empleo juegan a ello: ganas tú y gano yo y ¿la persona con discapacidad…?
Tal y como se puede ver en la página web de Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo (FEACEM), los Centros Especiales de Empleo (CEE) nacen en 1985 como fórmula de empleo para personas con discapacidad y su objetivo principal es la integración laboral y por tanto social de personas con discapacidad.
Objetivo del todo loable, aunque resulta obvio, al menos en nuestra comarca, que no todos los centros especiales de empleo se ajustan al mismo.
En su origen, según afirma el artículo 37 de la LISMI (Ley 13/1982, de 7 de abril, de integración social de los minusválidos:
  1. Será finalidad primordial de la política de empleo de trabajadores con discapacidad su integración, en condiciones que garanticen la aplicación del principio de igualdad de trato, en el sistema ordinario de trabajo o, en su defecto, su incorporación al sistema productivo mediante la fórmula especial de trabajo protegido que se menciona en el artículo 41.
  2. A efectos de lo dispuesto en el apartado anterior, se entenderá por principio de igualdad de trato la ausencia de toda discriminación directa e indirecta basada en la discapacidad.
  3. Existirá discriminación directa cuando una persona sea tratada de manera menos favorable que otra en situación análoga por motivo de su discapacidad.
Por su parte el artículo 41 de la misma ley indica que “Los minusválidos que por razón de la naturaleza o de las consecuencias de sus minusvalías no puedan, provisional o definitivamente, ejercer una actividad laboral en las condiciones habituales, deberán ser empleados en Centros Especiales de Empleo…”
Y por último, conviene añadir que por cada contrato temporal formalizado el Centro Especial de Empleo recibirá de la Administración Pública:
  • La bonificación del 100 por 100 de la cuota empresarial a la Seguridad Social, incluidas las de accidentes de trabajo y enfermedad profesional y las cuotas de recaudación conjunta.
  • Y subvenciones del coste salarial por un importe del 50 por 100 del salario mínimo interprofesional. En el caso de contrato de trabajo a tiempo parcial, la subvención experimentará una reducción proporcional a la jornada laboral realizada.
Dicho esto algunas personas deberían explicar por qué se contrata bajo la fórmula de Centro Especial de Empleo a personas cuyas limitaciones no impiden en absoluto un rendimiento similar al que tendrían las personas sin discapacidad para ese mismo puesto.
El negocio se desarrolla más o menos así, la empresa tienen un trabajo para realizar y subcontrata al centro especial de empleo, el cual como no tiene trabajadores que sean de la zona se dedica a lanzar ofertas a través de los ayuntamientos para que le localizan personas con discapacidad del lugar.
Cuáles son los trabajadores a contratar por el Centro Especial de Empleo, por supuesto no aquellas personas que por sus limitaciones necesitan procesos de ajuste personal y social, para lo cual recibe el Centro Especial de Empleo subvenciones ad hoc, sino a aquellas que no necesitan procesos de ajuste alguno y que por su puesto podrían desempeñar el puesto de trabajo en condiciones totalmente normales, con salarios ordinarios acordes a su capacidad de producción normalizada.
Como consecuencia de la transacción el Centro Especial de empleo recibirá las subvenciones más lo que pague la empresa por la subcontrata, la empresa reducirá el coste de lo que tendría pagar por los puestos de trabajo a lo que le facture el Centro Especial de Empleo y las personas con discapacidad recibirán un salario de alrededor de 350€ netos al mes (pagas extras incluidas) por el equivalente en horas a media jornada.
Acompañan todo el asunto personas sin discapacidad en cargos de responsabilidad dentro de la empresa y del Centro Especial de Empleo que presumen de progresismo político, algunos, y otros de sincero interés por las personas con discapacidad…
Ante todo esto, es de suponer que todos los que han promovido y formalizado tan exitoso negocio, empresa y centro especial de empleo, reciben un salario similar y tienen las mismas condiciones laborales, y por eso consideran justo y correcto lo que hacen; de lo contrario habrá que concluir que lo que están haciendo es un fraude a la responsabilidad social de las empresas y a la promoción de las personas con discapacidad desde los centros especiales de empleo, que es para lo que deben trabajar.
Cabe decir que no todos los centros especiales de empleo funcionan así, por supuesto, y que por descontado en nuestra comarca hay empresas con alto sentido de la responsabilidad social, lástima que no se pueda decir lo mismo de todos. Sirva la presente para hacer una denuncia social y poner de manifiesto el insultante mal uso que algunos hacen de las oportunidades que la ley ofrece para el amparo de las personas con discapacidad.
Mª Amelia Martínez Valls

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